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DON´T PANIC: El pelo graso tiene solución

Consejos de Diego Alfonso

 

¡Levante la mano quién nunca luchó contra el pelo graso! Las raíces oleosas pueden padecerse como rasgo genético, pero también aparecer de un momento a otro como consecuencia de períodos de gran estrés, malos hábitos alimenticios, cambios hormonales o la ingesta de ciertos medicamentos. Sea co-mo sea, no es fácil ser víctima de este tipo de cabello pues, por más que se dediquen horas a su cuida-do y se mantenga limpio, se percibe sucio. Incluso, aunque se haya puesto esmero en cada detalle del look, la melena lustrosa y sin volumen, sugiere una imagen descuidada que termina por empañar todo el resultado.

El cuero cabelludo demasiado seborreico es un problema. Sin embargo, esta misma grasa en su justa medida no solo es imperceptible desde el exterior, sino que también es beneficiosa para la fibra capilar, ya que cumple la función de protegerla de los agentes externos, evitar el resecamiento y el quiebre. Por lo tanto, la clave está en lograr mediante los hábitos diarios y los productos adecuados un equilibrio en su segregación.

 

 

A tomar nota: Los productos fuertes y agresivos, los lavados frecuentes y el uso de agua demasiado caliente pueden agravar la condición. Ante estos factores, el cuero cabelludo tiende a identificar que la piel está reseca y fuera de su estado natural, por lo que suele reaccionar generando aún más grasa. También es hora de descartar los geles y fijadores. Estos deben mantenerse alejados de este tipo de cabello, ya que terminan apelmazando más su aspecto. Un buen consejo es tener a mano un shampoo en seco. Aplicándolo se conseguirá absorber el exceso de grasa en pocos minutos y se logrará dar un descanso al lavado continuo. 

El objetivo entonces es regular la segregación de grasa para convivir con ella. Resulta que para tratarla es esencial saber cómo y cada cuánto lavar el pelo, qué productos utilizar e incluso, cómo aplicarlos, para mantener la melena sedosa y bajo control. Con el fin de alcanzar el balance adecuado, salimos en busca de respuestas y cuando se trata de evacuar dudas, nada mejor que la palabra de un experto en el tema: el estilista de TRESemmé Diego Alfonso. 

 

 

Foto: Nacho Seijo

 

- ¿Son frecuentes las consultas sobre pelo graso?

- Sí, el pelo graso es más común de lo que se piensa. Por lo general, para tratarlo lo separamos en dos ramas: quienes lo heredan y quienes lo generan por factores hormonales. Con estos últimos, es nece-sario evaluar la etapa que están viviendo. Es común que la grasitud aparezca si se está transitando la adolescencia o un embarazo, por ejemplo. También, si la persona se encuentra bajo momentos de gran estrés y ansiedad. De todas formas, quiero dejar claro que es muy común y que suele ser una consulta frecuente.

 

- ¿Es posible revertirlo?

- Claro. Esta situación se controla utilizando los productos apropiados para pelo graso. TRESemmé tiene la línea verde Detox, con jengibre, té verde y menta, que es accesible para usar en casa, ya que elimina los residuos que se acumulan durante el día a la vez que nutre. La cuestión es conocer el pe-lo que uno tiene y encontrar los productos exactos para equilibrar la grasitud. Es necesario probar hasta dar con los indicados y luego conocer qué tan seguido hay que lavarlo.

 

 

- ¿ Cómo aconsejas lavarlo en estos casos? ¿Cada cuánto?

- A contrario de lo que se piensa, lavar exageradamente el pelo provoca que no se mantenga la hidra-tación. El aceite que se produce en forma natural en el cuero cabelludo es lubricante de nuestra fibra capilar, si lo lavamos seguido y lo retiramos, no dejamos que cumpla su función. Aconsejo bajar la frecuencia de lavados, pero entiendo que no es un hábito que se logra de un día a otro, lleva tiempo. También es importante determinar la cantidad de producto que se usa, que sea la medida justa. Un buen consejo es aprovechar ahora que estamos más en casa para cambiar hábitos. Otro tip es con-fiar en el shampoo seco. El error en el caso de este producto es usarlo una vez que el pelo ya está sucio. Si lo que se busca es prolongar el tiempo entre lavado y lavado, lo que hay que hacer es apli-carlo al día siguiente de limpiarlo, para que actúe, atrape las pequeñas partículas de suciedad que se acumulan y las vaya encapsulado. Hay que entender que una vez que el pelo ya está graso, el shampoo seco no funciona. Se tiene que utilizar para prevenir. Para bajar la cantidad de lavados re-sulta ideal. Hoy también existen polvos para mantener el pelo menos graso. Hay varias alternativas para probar y ver qué es lo que se adapta mejor a uno.

 

 

Foto Nacho Seijo

 

- ¿Tu consejo?

- Lo principal es tener un diagnóstico y saber qué tipo de pelo se tiene: si realmente es graso, seco o mixto. Si nuestro cuero cabelludo es graso, no hay que usar hidratantes en las raíces, solo en puntas y en el largo. También se deben elegir shampoos transparentes, que son los más suaves y livianos. Seguro se tienen que usar fórmulas ligeras, que respeten la piel. Otro consejo es tocarse el pelo lo mí-nimo posible.

 

- ¿Influye la alimentación en este tipo de pelo?

- Yo digo que somos lo que comemos. La vitamina A, B y C, el hierro y el zinc son fundamentales para que el pelo se vea saludable. Hay que cuidar la dieta balanceada, sobre todo en la época en que estamos, otoño - invierno, que es cuando tendemos a dejar de lado las frutas y verduras. Esto afecta al pelo. 

 

- ¿El estrés del aislamiento y la falta de certezas pueden haber potenciado el aspecto graso?

- Claro. Vivimos un momento súper especial. De una semana a la otra nos encerramos, no tuvimos vacaciones y muchos no tuvimos descanso. El estrés y la ansiedad afectan al pelo y generan cambios hormonales. También al estar en casa y llevar otra rutina, cambiamos nuestra alimentación. Así como hay pelos finos en los que el cuero cabelludo comenzó a segregar  más grasa, hay otros que se volvie-ron más secos.

 

- ¿Cuál es el peinado infalible para camuflarlo?

- Para mí la mejor forma de disimular el pelo graso es peinarlo hacia atrás atado con un moño, cuidan-do de que no quede tirante y por el contrario, quede la parte de adelante bien floja.