Dos estilistas usan un cepillo y un secador para peinar el pelo de una mujer.

Cómo reparar el pelo dañado

El peinado no dura, no tiene volumen y se ve completamente seco —el pelo dañado puede ser rebelde, ingobernable y un verdadero problema a la hora de querer dominarlo. Pero es una combinación de medio ambiente, uso de planchita, rizador o secador y tu sistema de cuidado habitual los que te llevan a tener bucles quebradizos, por lo tanto existen formas de revertir esos malos hábitos y de arreglar el pelo seco. A continuación, podés encontrar nuestros consejos favoritos para reparar el pelo dañado.

1. Cuidado con las inclemencias del tiempo

Tu pobre pelo tiene que luchar a diario contra las inclemencias del tiempo. Una excesiva exposición a la luz solar, el viento y la lluvia pueden derivar en sequedad que, si se deja pasar, puede provocar quiebre. Así que, dale un poco más de protección a tu pelo usando acondicionador una vez por semana con una máscara intensiva o tratamiento con óleo, como el TRESemmé Óleo Elixir Oil Radiante. Esto ayudará a nutrir las fibras desde adentro para lograr un pelo más sano y fuerte.

2. Cuidado con el uso de planchitas, rizadores y secadores

Secadores, planchitas, rizadores —todos elementos que no pueden faltar, ¿verdad? ¿Pero sabías que pueden alcanzar temperaturas de más de 230°C? Entonces, no es de sorprender que estos aparatos puedan dejar el pelo seco y dañado. Ahí es donde los óleos entran en acción: aplicados sobre el pelo húmedo antes de secar con secador y nuevamente sobre el pelo seco antes de usar planchita o rizador, crean una barrera que ayuda a proteger el pelo de las altas temperaturas y lo mantienen suave y brillante.

3. Peinar con paciencia

¿Sabías que el pelo es más débil cuando está mojado? Parece ser el momento obvio para cepillarlo bien, aunque ojo, cepillar enérgicamente puede causar daño en la cutícula del pelo, haciendo que las puntas se abran y provocando quiebre. Para ayudarte a protegerlo contra esto, cepillá el pelo en la ducha después de aplicar acondicionador —cubrirá las fibras de tu pelo y actuará como barrera, facilitándote la tarea de desenredar nudos. Optá por cepillos con cerdas espaciadas o peines de dientes anchos —le dan espacio a los pelos para pasar por el medio, lo que reduce la fuerza que debés hacer para desenredar —y se desliza suavemente por tu cabeza.

4. Cuidado con el pelo con tinta

El color es una excelente forma de combinar tu peinado con algo nuevo —pero como con cualquier tratamiento químico, puede causar daño y sequedad, haciendo que resulte más difícil mantener el brillo y el volúmen. Para ayudar a recuperar la humedad y mantener la intensidad del color, vas a necesitar reforzar su capa natural protectora usando un sistema de lavado y cuidado especialmente formulado para el pelo teñido. Tratará la sequedad y el daño del pelo con tinta, ayudando a nutrirlo para que se vea saludable.

5. No es necesario el lavado excesivo

No hay nada como la sensación del pelo recién lavado, pero el lavado repetitivo puede quitarle la humedad a tus fibras, haciendo que se vuelvan quebradizas y secas. Probá lavar el pelo con menor frecuencia y usá un shampoo seco entre lavados – eso ayudará a absorber la grasitud y eliminar el olor para que el pelo luzca y se sienta como recién lavado. Y cuando necesites lavarlo, es mejor elegir un shampoo que limpie suavemente y lo hidrate, como el sistema TRESemmé Hidratación Profunda shampoo y acondicionador: trata el pelo seco y ayuda a aportar humedad donde tu pelo más lo necesita.

Entonces, si sos de las que estás todo el tiempo preguntándose: "¿por qué tengo el pelo tan seco?"", ya sabés la respuesta. Es muy probable que esté en tu rutina. ¡Tené en cuenta estos simples consejos para saber cómo reparar el pelo dañado y preparate para recibir a cambio un pelo fuerte y sano!